Posicionamiento preliminar ASEBIR/SEF sobre la Vacunación frente a COVID-19.


El pasado 27 de diciembre de 2020 comenzó en nuestro país la campaña de vacunación frente a COVID-19. La disponibilidad de vacunas y la gestión de administración de las mismas, irán marcando el calendario de vacunación a la población, comenzando con los grupos más vulnerables. Las pacientes subsidiarias de técnicas de reproducción asistida comienzan a mostrar inquietud por la seguridad de la vacunación durante o tras realizar un tratamiento para conseguir quedar embarazadas. Los profesionales de reproducción seguimos trabajando para ofrecer a nuestras pacientes el entorno de mayor seguridad a la hora de realizar sus tratamientos y velamos por su salud y la de sus futuros bebés. Es por ello que desde ASEBIR y la SEF  hemos realizado un avance temporal, con los datos que se disponen en la actualidad y a la espera de más evidencias científicas, de nuestro posicionamiento respecto a la vacunación en nuestras pacientes.


Las vacunas actualmente disponibles son ambas vacunas de ARNm que no contienen virus vivos atenuados.

Estudios recientes han sugerido que el embarazo es un factor de riesgo de enfermedad COVID-19 grave. Además, muchas mujeres que están embarazadas o que están pensando en quedarse embarazadas tienen factores de riesgo adicionales, como obesidad, hipertensión o diabetes, que pueden aumentar aún más la posibilidad de una  enfermedad grave por la infección COVID-19. Estas consideraciones deben incluirse en las decisiones relativas a la vacunación. (1) 

Debido a que las vacunas de ARNm de COVID-19 no están compuestas de virus vivos, no se cree que aumenten el riesgo de infertilidad, pérdida del primer o segundo trimestre, muerte fetal o anomalías congénitas. Cabe señalar que las mujeres embarazadas y lactantes fueron excluidas de los ensayos iniciales de fase III de estas vacunas, por lo que los datos de seguridad específicos en estas poblaciones aún no están disponibles. Se espera tener en breve datos en este grupo de pacientes. (2) 

 Los estudios en laboratorio en modelos animales no han mostrado ningún efecto dañino en el embarazo, sin embargo, la información sobre el empleo en el embarazo es todavía muy limitada. A pesar de que no se dispone de estudios en la lactancia, no se espera ningún riesgo.

 La decisión del empleo de la vacuna en mujeres embarazadas o durante la lactancia materna debería hacerse con la valoración de un profesional sanitario para evaluar individualmente los beneficios y riesgos según cada caso.

 Según ASRM y el ACOG (3, 2) se debe alentar a las pacientes que se someten a un tratamiento de fertilidad y las pacientes embarazadas a que reciban la vacuna según los criterios de elegibilidad. Dado que la vacuna no es un virus vivo, no hay razón para retrasar los intentos de embarazo debido a la administración de la vacuna o para aplazar el tratamiento hasta que se haya administrado la segunda dosis. Otras sociedades en cambio optan por una posición más cautelosa y recomiendan esperar.

La recomendación del Ministerio de sanidad español es que en el caso de mujeres que planean quedarse embarazadas en el futuro, y dado que la vacuna frente al COVID-19 actualmente disponible es una vacuna de ARNm que no contiene virus vivos, es muy probable que no ocasione problemas en el feto ni en la embarazada. En cualquier caso, si se está planeando un embarazo, como medida de precaución, se pueden esperar 2 semanas tras la administración de la segunda dosis (4).

Dado que el calendario de vacunación para las mujeres en edad fértil no está completamente definido, ASEBIR/SEF considera que no está justificado posponer el deseo gestacional ni el inicio de un estudio o tratamiento de reproducción asistida incluida las donaciones de gametos. (5).

En caso de que una paciente decida vacunarse durante un tratamiento de reproducción asistida, ASEBIR/SEF recomienda, como medida de prudencia y tal y como recomienda el Ministerio de Sanidad, posponer la inseminación o transferencia embrionaria dos semanas tras la administración de la segunda dosis. No se considera necesario interrumpir el proceso de estudio, la estimulación ovárica, la obtención de gametos o la generación de embriones. En la actualidad no hay argumentos científicos que establezcan limitaciones para las pacientes que deseen quedar gestantes y administrarse la vacuna.

Respecto al personal de las Unidades de Reproducción Asistida, ASEBIR/SEF recomiendan la vacunación universal, excepto en casos de contraindicación formal (6).

BIBLIOGRAFÍA

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